Bombeemos sangre juntos.

Y como era de costumbre, llegaba algo que me la recordaba. Esa mujer había vivido mucho tiempo en mi cabeza, atascada, haciéndome las cosas más fáciles. No puedo evitar sonreír, y hasta sentirme feliz cuando la recuerdo. Era mágica, bueno, es, es porque aún queda algo de ella por aquí.

    -Sharon Mena